domingo, 12 de febrero de 2012

"En la televisión se arriesga mucho con los programas del corazón, pero no con el humor"


Empecé haciendo monólogos por los bares de andalucía. He trabajado en televisión con Quequé, Eva Hache y Goyo González. Ahora presentó 'Óxido Nitroso', en Canal +. '¿Quieres salir conmigo?', pues desde el día 14 estaré en el teatro Alcázar de Madrid.


XLSemanal. ¿Alguna idea para definir la guasa andaluza?
Dani Rovira.
Nosotros somos los reyes del chiste. Nos encanta pasárnoslo bien y lo demostramos a base de carcajadas y golpes en la mesa. En Andalucía todo puede llegar a convertirse en cachondeo, incluso el humor negro, que con elegancia también vale. Como decía un cómico inglés: «A mí me encantaría morir durmiendo como mi padre y no gritando como sus pasajeros».

 
XL. ¿Cómo ha evolucionado en los últimos años el humor que se hace en su tierra?
D.R.
Lo que ha hecho es dividirse por edades. Por un lado estaría ese humor del chiste, que ya tendría que renovarse un poco, pero luego hay una nueva corriente, más elaborada y dirigida a un público más joven.

XL. ¿Cuáles han sido sus referentes?
D.R.
Me he criado con muchos de los maestros andaluces, como Los Morancos o El Dúo Sacapuntas, y me he divertido con ellos, pero no he tomado a ninguno como referente. El que de verdad me apasionaba era Chiquito de la Calzada. Cuando iba al instituto, él vivía enfrente y lo veíamos todos los días.

XL. Vaya, qué suerte...
D.R.
Para nosotros sí, pero imagínate para él, con una panda de adolescentes gritándole todo el día: «Pecadoorrrrr». Santa paciencia. El tío ha hecho una página en la historia del humor. Cuando se creía que estaba todo inventado, cogió el chiste, que era una cosa ya medio rancia, y lo revolucionó.

XL. ¿Queda algún punto débil en Andalucía?
D.R.
Yo creo que el andaluz, con toda la guasa que tiene, luego no acepta muy bien la autocrítica. Cuando se sueltan chistes sobre nuestra fama, nos parece genial; pero cuando alguien lo dice en serio, a mí me molesta.

XL. Pero ustedes disparan contra todo lo que se mueve.
D.R.
Sí, pero siempre desde el humor. Por eso, cuando yo me meto con otras comunidades, intento atenuarlo. Por ejemplo, con los vascos, que yo estoy seguro de que son tan brutos porque ligan poco con las chicas de allí y no les queda otra que desfogarse levantando piedras.

XL. ¿Y qué es lo que menos gracia les hace?
D.R.
Aquí, me gustaría romper una lanza a favor de Andalucía porque es una tierra donde se trabaja mucho, aunque algunos digan lo contrario. Y eso que el clima es complicado. A ver qué narices haces tú en julio a las seis de la tarde, pues te tienes que meter en tu casa y echarte la siesta.

XL. ¿No lo dirá usted por las declaraciones de Cayetano de Alba sobre los jornaleros?
D.R.
Manda cojones. Aunque luego quiso rectificar y posó con ellos. Ha maquillado un poco la historia, pero este hombre no se ha levantado en su vida a las cinco de la mañana a varear olivos.

XL. ¿Y usted, cuando reparte, también recibe?
D.R.
Sí, claro. Además, yo empecé haciendo monólogos en bares de Andalucía donde he vivido situaciones simpáticas y otras más hostiles, como que me tiren un servilletero. Han sido tres años de purgatorio. Pero eso te curte y ahora tengo cuero en lugar de piel. Luego, en Andalucía, siempre está el típico espontáneo que quiere ser más gracioso que tú.

XL. ¿Algún chistoso digno de recordar?
D.R.
Una vez, en San José de la Rinconada, en Sevilla, yo hacía un monólogo en el que decía que mi sueño sería tener dos penes. Entonces se oyó al típico mariquita del pueblo, que decía: «Pues habría que echar una solicitud para verte». Yo le contesté que entonces me haría falta alguien con dos agujeros y él terminó con un: «Tranquilo, que con el que yo tengo me cabe todo».

XL. Y ahora que presenta un programa sobre la comedia anglosajona, ¿cómo ve el humor de aquí?
D.R.
Se arriesga poco. Y es una pena porque España es ideal para hacer crítica y meter el dedito en ciertos temas de protesta. En Estados Unidos ha habido cómicos, como George Carlin, que llegan a traspasar los límites de la comedia para convertirse casi en predicadores. Es curioso que la televisión en España sí que arriesga en temasa del corazón, pero eno en programas de humor.


¿De qué nos reímos en mi tierra?

Con mucho teatro
«El andaluz utiliza mucho la expresión corporal. No te cuenta una cosa, sino que te la interpreta».

...y exageraciónbr> «El Dúo Sacapuntas y su descripción de «¡Cómo estaba la plaza!» es uno de los referentes del humor andaluz, que tuvo su mayor éxito en el programa Un, dos, tres

Mi chiste infalible
Los dos amigos que se encuentran y le dice uno al otro:
-Quillo, ¿dónde vas tan temprano?
-Pues ahí voy, a echarle estiércol a las fresas.
-¿Y las has `probao´ con nata?

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